Paisajes serranos, sitios históricos y una amplia oferta gastronómica atraen a miles de visitantes a la capital de Tamaulipas
Con una proyección de más de 80 mil visitantes y una derrama económica superior a los 74 millones de pesos, Ciudad Victoria se prepara para vivir una de las mejores temporadas vacacionales de verano de los últimos años.
El secretario de Turismo de Tamaulipas, Benjamín Hernández Rodríguez, aseguró que la capital tamaulipeca se ha consolidado como un destino que reúne todo lo que buscan los viajeros: aventura, contacto con la naturaleza, historia y una rica tradición gastronómica.
“Ciudad Victoria es la perla de Tamaulipas y hoy brilla más que nunca gracias a las inversiones que impulsa el gobernador Américo Villarreal Anaya en infraestructura y seguridad”, señaló.
Entre los lugares que cautivan a los visitantes destaca Janambres Rojo Milenario, un espacio natural rodeado de montañas y bosques que durante la temporada de lluvias ofrece un espectáculo único por la intensidad de sus paisajes.

La Reserva de Altas Cumbres también figura entre los principales atractivos, especialmente por su famoso mirador, considerado uno de los puntos con las mejores vistas de la región. En la zona, además, se encuentran diversos comedores que permiten disfrutar de la gastronomía local.
Para los amantes de la actividad al aire libre, el Camino Rojo y el Balcón de Montezuma ofrecen recorridos entre senderos y vegetación, combinando historia y naturaleza en un mismo recorrido.
Otro de los sitios favoritos es el Ojito de Santa Ana, ubicado sobre la carretera Interejidal, un espacio de aguas cristalinas ideal para pasar un día de descanso en familia o con amigos, complementado por la oferta culinaria del Corredor Gastronómico Interejidal.
La experiencia turística se completa en el corazón de la ciudad con atractivos como el Museo Tamux, el Zoológico Tamatán, el Planetario “Dr. Ramiro Iglesias Leal”, el Museo Regional de Historia, la Pinacoteca, el Centro Cultural y Punto Tamaulipas.
De esta manera, Ciudad Victoria se consolida como un destino que ofrece mucho más que un viaje: una oportunidad para descubrir la riqueza natural, cultural y gastronómica de Tamaulipas.